“¿Qué tal estás?” – “Estupendamente. No podría estar mejor.”

El papel de ser feliz. El papel de la felicidad.

Hoy quiero reflexionar de la mano de la inspiración del libro “Un nuevo mundo, ahora” del autor internacionalmente reconocido Eckhart Tolle. Cito parte del texto con vosotros ahora.

“Qué tal estás?” “Estupendamente. No podría estar mejor.” ¿Verdadero o falso?

En muchos casos, la felicidad es un papel que la gente representa, y detrás de la fachada sonriente hay una gran cantidad de dolor. La depresión, las crisis nerviosas y las reacciones excesivas son cosa corriente cuando la infelicidad se oculta tras un exterior sonriente y unos dientes blancos y relucientes, cuando uno niega, incluso a sí mismo, que existe mucha infelicidad.

Según Eckhart Tolle “estar muy bien” es un papel que el ego representa con mucha frecuencia, especialmente cuando dicho papel es el papel o la norma que la sociedad dicta y más aceptado socialmente.

Y me pregunto yo, ¿Somos los españoles felices? Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en su estudio de febrero de 2016.  Más de la mitad de la población española es feliz. Además, revelaba que el 12,5% de los españoles se considera una persona ‘completamente feliz’ frente al 0,2% que se encuentra en el extremo opuesto.

Así, en una escala de 0 a 10, en la que 0 significa ‘completamente infeliz’ y 10 ‘completamente feliz’, además del 12,5% que otorga la máxima puntuación, un 17,5% puntúa con 9; un 28,5% con 8 y un 20,3% con 7. También es curioso ver estas cifras, cuando el consumo de antidepresivos se dispara en nuestro país.

No cabe duda de la importancia de la felicidad en nuestras vidas. Tanto es así que la ONU en 2012, decretó el 20 de marzo Día Internacional de la Felicidad. De esta forma reconoce la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos y la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, decía que el mundo necesita «un nuevo paradigma económico» que reconozca «la paridad de los tres pilares del desarrollo sostenible», el social, el económico y el medioambiental porque «juntos definen la felicidad global».

De hecho, Reino de Bután, es un país que reconoce la supremacía de la felicidad nacional por encima de los ingresos nacionales desde principios de los 70, cuando adoptó el concepto de un Índice de Felicidad Nacional Bruta para sustituir al tradicional Producto Interior Bruto (PIB).

Ahora bien, cuando hay infelicidad lo primero que necesitamos es reconocerlo. Hacerlo, no es decir “Soy un desgraciado”. Tú no eres eso, pero ¿por qué no reconocer que hay infelicidad en ti?. ¿Por qué no investigar esa situación? ¿A qué se debe?. Puede que sea necesario tomar alguna acción para cambiar la situación o para salir de esa infelicidad. Puede que no puedas hacer nada y tengas que afrontarlo pensando “Así están las cosas ahora. Puedo aceptarlo o sentirme desgraciado». También puedes pensar, ¿estoy aprendiendo algo de esta situación?”.

Recordar que lo que genera la infelicidad no es nunca la situación, sino lo que pensamos acerca de ella, es clave. Darnos cuenta de nuestros pensamientos. Separarlos de la situación. Ver los hechos tal y como son, sin crear una historia de ellos. Observar la conexión de pensamientos y emociones son herramientas que intento traer a mi vida en esos momentos de infelicidad que se presentan.

Cada día tengo más claro que ser feliz es ante todo una elección, y algo que se entrena. Que es algo que no se encuentra en aquello que poseemos, en tu estatus, relaciones, títulos… Consiste en levantarse con esa actitud, darse cuenta de los placeres de las pequeñas cosas, hacer en tu vida aquello que realmente amas, que tiene un sentido profundo para ti. Decidir quejarse menos (o nada) para en cambio ser un mejor amigo… Ser tu mejor amigo, un mejor amigo de tus amigos, amigo de los seres que te rodean, apreciar la grandeza del Universo, y darnos cuenta de que somos un muy pequeño punto en él. Para eso, la clave está en parar, dejar de estar ocupado, estar en silencio y observar.

Observar la grandeza a nuestro alrededor y agradecer cada día la oportunidad que tenemos de estar vivos.

¡Seguimos en contacto para vivir momento a momento, aquí y ahora con Plenicidad!

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